El 26 y 27 de agosto, el Oasis vivió dos jornadas realmente especiales en Roma, celebrando su Jubileo comunitario entre las basÃlicas de San Juan de Letrán, San Pedro y Santa MarÃa la Mayor. Dos dÃas intensos, llenos de fe y – como muchos han reconocido – de inmensa gracia.
Una numerosa representación de hermanos y hermanas procedentes de las sedes europeas, junto a esposos agregados de Italia y Brasil, seglares, adoradores, colaboradores de la Reina de la Paz y amigos de la Comunidad, recorrió las calles de la peregrinación romana, deteniéndose en los lugares de fe y renovando la esperanza cristiana.
El momento más emotivo llegó el miércoles 27, durante la audiencia en el aula Nervi. Con sorpresa y emoción, el papa León XIV se dirigió directamente a nuestra Familia Eclesial con estas palabras:
«Queridos amigos, bendigo vuestros propósitos de bien y os exhorto a la fervorosa perseverancia mediante la oración y la EucaristÃa».
¡Un mensaje que hizo estallar de alegrÃa a los presentes! Una encomienda, la del santo padre, que se convierte en una preciosa herencia e interpela la responsabilidad de cada uno para construir juntos un futuro arraigado en la esperanza.



















